Política Aerocomercial

El Estado de Chile ha sustentado por tres décadas una política aérea de cielos abiertos, que tiene como objetivo posibilitar servicios aéreos de la mejor calidad, eficiencia y menor costo.

La política aerocomercial chilena se basa en normas estables y claras, otorgando libertad a las líneas aéreas para diseñar sus servicios aéreos.

Principios

Los principios fundamentales que informan la política aerocomercial chilena son los siguientes:

Libre ingreso a los mercados:

Los servicios de transporte aéreo, sean de cabotaje o internacionales pueden realizarse por las empresas nacionales o extranjeras que hayan cumplido con los requisitos de orden técnico y de seguros establecidos por las autoridades aeronáuticas competentes. En consecuencia, la autoridad no limita el número de vuelos ni puntos en que se puede operar, por lo que las rutas internas como las internacionales están abiertas para el tráfico de líneas aéreas nacionales o extranjeras. A las empresas extranjeras que operen rutas internacionales se les puede exigir reciprocidad, pero si ésta se verifica, la autoridad chilena carece de atribuciones para limitar o impedir los servicios de esas empresas.

Libertad de precios:

Las empresas aéreas establecen libremente las tarifas que aplicarán, debiendo registrarlas ante la JAC. La autoridad carece de atribuciones para fijar precios. Excepcionalmente se pueden fijar tarifas internacionales en las rutas que por disposición de otro Estado no exista libertad tarifaria.

Mínima intervención de la autoridad:

La actividad aerocomercial se rige por las reglas del mercado y de la libre competencia, quedando limitada la intervención por parte de la autoridad. De esta forma, se reducen los requisitos de índole administrativo en beneficio de la eficiencia del mercado y el bienestar social.

Liberalización de propiedad y control:

En Chile no existen restricciones legales a la constitución de una empresa aérea chilena, tanto en materia de capital (propiedad) el que puede ser parcial o totalmente extranjero, como en materia de administración, la que puede estar parcial o totalmente en manos de extranjeros. En el mismo sentido, no se les exige a las empresas aéreas extranjeras para operar en Chile que su capital y/o su administración se encuentre en manos de nacionales del país que la designa.