Acuerdo Multilateral de Cielos Abiertos (CLAC)

Durante el año 2010, en el seno de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC), se constituyó un Grupo Ad Hoc para que propusiera a la Región un “Acuerdo Multilateral de Cielos Abiertos”, integrado por Chile, Brasil, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Panamá y República Dominicana.

El proyecto fue elaborado por Chile sobre la base de un texto preparado originalmente por Panamá, teniendo presente el modelo de convenio multilateral de corte liberal elaborado en la última Conferencia Mundial de Transporte Aéreo de la OACI, del año 2003, y los aportes recibidos de parte de Brasil, Guatemala, República Dominicana y Uruguay, los que en gran medida fueron incorporados al proyecto.

El texto del proyecto se aprobó en la XIX Asamblea de la CLAC, en noviembre de 2010.

El acuerdo consta de un Preámbulo y 40 artículos, haciendo alusión a las siguientes materias:

  • Derechos de tráfico: otorga plenos derechos de tráfico entre los Estados Partes y con terceros países, esto es, hasta la sexta libertad. En párrafos separados se otorga la séptima libertad para los servicios de carga exclusiva; la séptima libertad para los servicios combinados de pasajeros y carga; y el derecho a cabotaje, esto es,  la octava y novena libertad.
  • Designaciones: prevé la múltiple designación de empresas. Para designar empresas aéreas no se exige la propiedad sustancial y el control efectivo de las mismas.
  • Capacidad: las Partes permiten que las líneas aéreas designadas sean las que determinen libremente la capacidad de los servicios de transporte aéreo internacional que ofrecen, basándose en consideraciones comerciales propias del mercado.
  • Tarifas: las líneas aéreas designadas podrán fijar libremente sus tarifas para el transporte aéreo, basándose en consideraciones comerciales de mercado.

En general, el Acuerdo contempla todas las facilidades y oportunidades comerciales propias de los Acuerdos liberales en materia de: venta y comercialización de servicios de transporte aéreo, conversión de divisas y transferencia de ganancias, empleo de personal no nacional, acceso a los servicios locales, utilización de los servicios de escala, acuerdos de código compartido y de cooperación entre compañías aéreas, cambio de capacidad en la ruta, contratos de utilización de aeronaves y uso de otros modos de transporte. Por último, el Acuerdo al incluir el derecho a hacer cabotaje, se orienta hacia el cielo común latinoamericano, tal como ya lo ha hecho la Unión Europea donde las empresas aéreas de todos los Estados miembros de la Unión pueden hacer cabotaje en los demás países de Europa.

El proyecto incluye el derecho a formular reservas, en la convicción que ello constituye una ventaja porque probablemente facilitará la ratificación y la adhesión al Acuerdo. Se tuvo presente, por otra parte, que las reservas que se formulen al firmar, ratificar o adherir al Acuerdo se pueden levantar en cualquier momento, lo que otorga flexibilidad a esta fórmula.